Rebelarse o relevarse

La duda de un sortilegio
trazado ante la luz de la vela,
ilumina tus pestañas.
Las sombras se elevan
con el sonido de un bolígrafo enfurecido,
correteando por las líneas de un cuaderno
sin pedir permiso a la noche.
Trozos del insomnio
provoca los ruidos perennes;
enjaulados en el silencio,
testigos del frío oscuro
que entra por la ventana,
mecidos al compás de un garabato,
de las hojas de una libreta abierta
que se pasan con el viento,
mientras los grillos,
le cantan a la tinta pausada.

Y una puerta tiembla de un portazo.
El miedo se acobarda
camino hacia un horizonte perdido
y tapan el porvenir de una mente
y las lenguas hablan sin sentido,
desprenden su reflejo sumiso
y divisan un dedo dictador
que sentencia la verdad:
Una historia sin venir a cuento,
repleta de historias vendidas
con un argumento
de sueños que aún son posibles,
siempre y cuando tú no elijas,
y se impongan a las trampas de las leyes.

P.López 15-09-15

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En las manos del superhéroe enemigo: Súper-derecho

Querida Vida y sus secuaces:

Hoy me despierto temprano y el mundo me da una lección de humanidad y de conflictos sin resolver que se me ponen los nervios de punta, mientras paseo y compro el pan, y la gente duerme a la interperie en un país de supuesta libertad, con los “supuestos” mejores derechos y deberes que existen, o eso dicen en la tele.

Y yo me pregunto, mientras recuerdo que ayer fui a comprar el pan y un niño lloraba por un cartón de leche, que su madre no pudo comprar, a falta de 40 céntimos (evidentemente no pude resistirme a tal secuencia): ¿qué derechos y qué deberes son los correctos? ¿Porqué me da derecho el que otro no tenga derecho? ¿Qué importancia tiene todo si ves a un niño llorar? ¿qué futuro nos espera de ellos? ¡Estaremos en sus manos algún día! ¿Cuánta gente tiene pensado hacer algo mejor?

Creemos que tenemos derecho sobre otros, pero, qué equivocados estamos.

A veces nos olvidamos que somos libres y que somos capaces de hacer cosas maravillosas por y para este mundo en el que nos ha tocado vivir, pero no, no somos ni la primera parte de lo que podemos ser, ni la mínima parte de lo que podemos ayudar para que exista la Paz en el mundo, ni siquiera, somos la “migaja” que decimos que somos.

Dudo de la voluntad que el ser humano tiene por naturaleza. Dudo del lenguaje que hemos creado para comunicarnos, porque se siguen viendo conflictos que matan a inocentes, niños desolados con las lágrimas cayendo a sangre viva, esperando crecer para vengarse de lo que sus ojos un día vieron. Veo hombres de miles de colores con los puños cerrados y los dientes apretados gritando: “por favor, que acaben con esta guerra los que nos tienen así” , “que el gobierno pare la miseria y nos dejen vivir en paz” , “qué importa de qué religión somos, si nosotros no somos radicales”… Y así infinitas voces gritando desesperadas, abriendo auxilio a los que, como títeres, nos mueven a sus anchas… Y encima nos quejamos…

Nos vestimos de palabrerías y de hechos que no van a ningún lado, criticamos al de al lado, sin ni siquiera preguntarle si le ocurre algo, si su vida es una “mierda contemplativa” o simplemente “me quejo porque todo el mundo lo hace” y “ya lo resolverá otro”.

¡Señores!

Que el que es pobre, no pidió serlo, lo hicieron ser. Que al niño que delante de sus narices, mataron a su hermano y a su padre, no tiene desarrollada la maldad suficiente para vengarse (aún). Que el que duerme en los cajeros, espera un simple “buenos días”, “buenas tardes”, “hasta luego”, y tener una comida al día para susbistir, de un país dominado por la democracia impopular y malcriada que nosotros hemos sembrado, y que el que trabaja todos los días, pide que no lo torturen, mientras pisan sus derechos, los humanos, que dicen ser los “de arriba”.

Quizás siga pensando que el mundo tiene una oportunidad de Paz, sólo si el hombre quiere recogerla. Reflexionemos: esto acaba de empezar; el día tiene 24 horas, pero una vida ¿cuánto tiempo dura? ¿qué vas a hacer hoy?

“Siempre  pensaré que hay una razón para vivir (de verdad).” P.López.C.

Patricia López Castillo. 17-11-2015

Activista Involuntaria del Corazón.

No suelo meterme en cuestiones políticas, no por nada, sino porque desconozco más de un motivo e historia. Pero llevo desde muy pequeña con un toque en el corazoncito y cada vez me duele más. Es como una luz que poco a poco va naciendo y cada vez que escucho y veo lo que hay hoy en día y el “despotismo” o “sugerencias no motivadas por hechos” “habladurías sin sentido” y “opiniones sin base” ME TRASFORMO y me explota esa inquietud y esa necesidad por acercarme más a lo que realmente valora y quiere el ciudadano y el pueblo. El cambio y la forma de cambiar está en la persona que cambia y enseña el cambio. Para hablar y hacer creer a los demás hay que meterse de lleno en el barro y demostrar que es posible aunque estés con el barro hasta las orejas y sólo se te vean las pupilas blancas entre tanta desidia.
Ahora me meto más de lleno porque llevo años callando por varios motivos, por circunstancias y por educación, pero sé que también llevo más de 20 años escribiendo lo que ven mis ojos y cada día lo tengo más presente y lo mezclo con mi tendencia y vocación a la sociedad.
No quiero dar detalles pero estoy empezando a documentarme de toda la historia y todos los discursos de cada persona que se está presentando y ha representado o quiere representar a nuestro país.
Tampoco vais a saber si soy de derechas, de izquierdas o centrista o miles de nuevas ideas que se puedan inventar porque mi política va unida a la verdad, el amor y el bien común social, siempre y cuando se respeten las personas unas a otras, yo respetaré y respeto toda decisión, pero siento deciros que me parece que el Ser Humano tiene mucho que aprender de sí mismo, de los demás y de lo que el mundo nos está ofreciendo.
Hasta que el Hombre no se dé cuenta de la importancia de Vivir en forma de sociedad y sin represalias y con un toque de humor y una pizca de solidaridad, no me rendiré. Haré lo que tenga que hacer y no me cansaré de escribir una y otra vez lo que veo, así como difundir el acercamiento y enseñar el buen trato especial, así como la educación en TODOS LOS SENTIDOS.
Si tengo que moverme de otra forma lo haré y si tengo que hundirme “otra vez” para resucitar, lo haré porque tengo manos que me ayudarán a salir.
Con esto quiero decir que el CAMBIO está en uno mismo, y hasta que España, los españoles, no se miren a sí mismos y se acepten y el mundo sea en el país que sea o región no se acepten y no lleguen a un acuerdo, seguirán las GUERRAS DE TODO TIPO. Gracias.
Feliz día de la PROTESTA INTIMISTA. By: Yo, yo misma.
PD: Cuiden lo que tienen y hagan crecer, no destruyan más.
PD2: Si tengo que meterme, quizás lo haga. 

Más tarde o más temprano: Venganzas en Vano.

Cada uno tiene su forma de ser, de ver, de oír este mundo, pero me asaltan las dudas, las lágrimas y mis dedos ruedan al compás de cientos de llantos.

Me embeleso en la oscuridad de la noche atropellando mi cerebro con noticias encriptadas en un primer duelo de palabras esperanzadas que no vienen a cuento y me encuentro con la espantosa verdad que obstaculiza el sueño. Si pudiera llorar y derrochar el lamento que seca mi garganta indignada y secuestrada por la banalidad. Si la vanidad de un mundo que se mira al espejo se ve guapa con la hipocresía por reflejo que le canta cada mañana: – Eres perfecto-.

Quizás la valentía no esté en embellecer sus jardines, sino en cuidarlos; ni plantar más árboles, sino sanarlos; ni montar más fábricas, sino en contratar asalariados; ni tener más comida, sino en no tirarla, y si es posible, compartirla.

El poder no está en vivir en una casa lujosa, sino en tener un techo; ni el vivir en buscar un camino a seguir, sino en saber que los pasos, son tu camino.

Y me asaltan disputas, mentiras y otras verdades criminales, frases incoherentes que se cruzan en mi destino. Quizás, no sea quizás y sea la razón de un hoy por un mañana por lo que escribo en la decepción, para que alguien lea y escuche, sea consciente de tal aberración en el mundo, delitos donde se abortan los derechos de una persona quitándole la vida, sin piedad, a otra, armándose contra la lealtad de la paz y de su propia familia.

No sois Dios, como dicen los libros consagrados, para perdonar o acabar con una vida. No sois Dioses, para construir el hambre, sembrar el terrorismo y hacer que caiga una lluvia de muertes continua a nuestros pies. La faz de la tierra no es vuestra. No sois nada, ni nadie, sólo un pedazo de carne malnacido que vela por los que nacieron con el corazón muerto intentando quemar los ojos de los que ven con patrañas, cortando las manos a ciegos-videntes, para que no puedan vencer.

Quizás no estando turbados unos pocos, sea la única ventaja que tenemos para teneros más cerca.

Pero, yo no soy la Diosa de la muerte. Que cada uno cumpla con ella su condena. A esta señora le es indiferente quién seas, de donde vengas o lo que tengas. Ella no teme a los estropicios, ni a las guerras, ni a los altos cargos, ni a edificios derribados. Esta dama, no teme a las balas, ni a las peleas, ni a las bombas, ni al veneno, ni a los tiroteos, ni a los campos de concentración. Ella es el Dios de tu vida, la única que puede con todos, la Diosa de tu viaje, más corto o más largo, amarte o envenenarte antes.

“Así que si juegas con fuego, que no sea con ella, porque sufrirás su condena, más tarde o más temprano, tu venganza habrá sido en vano.

27-3-2015. PaLoCas.