O saltas en el momento o te empuja el tiempo.

Recorrimos las venas, limpiamos la sangre estancada, las horas y la piel muertas enterradas con un puñado de tierra. Los pies confundidos volvieron locos a la locura; Caminamos sobre el agua, bailamos con las ganas y el miedo, nos bebimos el veneno y tragamos las cadenas saltando sobre el pasado. Tejimos nuestra piel, con pielSigue leyendo “O saltas en el momento o te empuja el tiempo.”

Todo por ti; todo por mí.

Una mañana me levanté con la piel ardiendo. Unas pocas semanas antes estaba asustada, quizás, algunos meses antes, o años, no sé cuando y ahora no importa nada más que el día en el que vivo, el momento en el que estoy escribiendo esto y, por supuesto, el despertar de mi conciencia. Ella es laSigue leyendo “Todo por ti; todo por mí.”

Papá, quiero ser profesora de Educación Física: “Tú no puedes, eres una niña”.

Cuantas veces habré escuchado esta contestación, cuántas. La primera vez fue cuando empecé a bailar al son de la música. Veía en la televisión a las atletas saltar a metros imposibles, nadar a velocidad inhumana, competir en grupos acrobáticos, en bailes de hip-hop ( y, en general, todo tipo de música); y, entre todos losSigue leyendo “Papá, quiero ser profesora de Educación Física: “Tú no puedes, eres una niña”.”